En la tarde de ayer dejó de existir Cipriano “Colo” Ñañe quien fuera en vida un permanente luchador en defensa de su origen y que con su trabajo se fue ganando el reconocimiento de toda la comunidad corondina. Padre de familia, defensor de las costumbres de aquellos pueblos aborígenes que dejaron su cuerpo y alma en estas tierras, volcado a la escritura sobre sus costumbres y sobre distintas personas e instituciones de la ciudad.

Incursionó en un tiempo también en política de la mano de Juan Manuel Lafuente, siempre destinando su trabajo a los más desprotegidos cosa que le dio una notable popularidad.

Últimamente había conseguido algo de lo que buscó durante tantos años de recuperar algo así como 300ha. en la zona de islas donde el sostiene se desarrolló la cultura de aquellas tribus aborígenes.

Seguramente quedará en el recuerdo de todos los corondinos, no solo por todo lo expuesto anteriormente sino además porque a su persona lo rodeaba algo muy particular que le brindaba una manera de llegar  a la gente como pocos lo pueden hacer.