La convocatoria del camionero tuvo la adhesión de los gremios que lo apoyan· Los sindicatos que lo enfrentan adelantaron que no participarán de la protesta del próximo miércoles.

Los dirigentes del sindicato de Camioneros sellaron un acuerdo express ayer con la federación empresaria del sector, que derivó en la suspensión de la medida de fuerza que afectaba a la distribución de combustibles. “El salario de los trabajadores pasó a un segundo plano. Pero no sirve de nada si no se modifica el Impuesto a las Ganancias”, señaló el secretario general de la CGT y líder del sindicato de Camioneros, Hugo Moyano, y apuntando al Gobierno anunció otra medida de fuerza para el miércoles próximo con movilización a Plaza de Mayo para reclamar por el Impuesto a las Ganancias al que luego se sumaron algunos gremios de la central obrera. El secretario general de UPCN, Andrés Rodríguez, aseguró a Página/12 que la medida que de-sabasteció de combustible “tiene un trasfondo político de parte de Moyano con el que busca desestabilizar a un gobierno democrático, algo que tiene que estar fuera de toda lógica de la CGT”.

“Si tenemos en cuenta las denuncias, parece que estuviéramos en una dictadura militar. No se puede reclamar, no se puede hacer protestas, no se puede ejercer el derecho de huelga, esto pasaba en la dictadura militar”, atacó Moyano al Gobierno mientras anunciaba el paro para la semana que viene. La declaración la realizó después de más de un día de paro y bloqueos en las puertas de destilerías y centros de abastecimiento de combustibles que dejaron a gran parte del país sin acceso a naftas y sus derivados. Enfocado en su enfrentamiento personal con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el líder cegetista cargó contra ella al solicitarle que “deje de lado su soberbia, de creer que porque sacó el 54 por ciento puede hacer lo que quiera”. En oposición al camionero, el dirigente del sector de los independientes Andrés Rodríguez criticó la forma de protestar de Moyano al asegurar que “fue una medida totalmente fuera de lugar. Es una barbaridad lo que ha hecho Moyano. Tiene una actitud politizada que en definitiva no se condice con la defensa de los trabajadores”.

La medida de fuerza llevada adelante por el sindicato que conducen Moyano padre e hijo mezcló los reclamos salariales con la interna de la CGT y el enfrentamiento personal del camionero con el Gobierno. La central obrera se encuentra en medio de un proceso electoral con denuncias de irregularidades que fueron presentadas ante el Ministerio de Trabajo para su impugnación. Después del anuncio del levantamiento de la medida de fuerza, el camionero se reunió en la CGT con sus seguidores para darles el informe del conflicto. La convocatoria a la Plaza de Mayo que realizó tuvo la adhesión de los gremios que lo apoyan, pero quienes lo enfrentan –que aseguran ser mayoría– no asistirán a la movilización, a pesar de que el gastronómico Luis Barrionuevo deslizó que podría responder al llamado.

“Detrás de lo que puede ser una reivindicación real se esconde una intencionalidad política a la que se quiere arrastrar a la CGT. Tuvo una intención que nada tiene que ver con la finalidad de la CGT. Grupos que están detrás de Moyano buscan de-sestabilizar un gobierno democrático”, destacó Rodríguez sobre la intencionalidad que el camionero buscó darle al paro de transporte de combustibles. Ensanchando aún más la grieta, Moyano tironeó a la CGT a la Plaza de Mayo “mezclando la paritaria de los camioneros con los reclamos de la central. Es un desprolijo que no tiene límites para poner ante todo su personalismo y sus intereses sobre las decisiones colectivas”, confió otro sindicalista enrolado en la oposición. A esa altura, Moyano ya se había reunido en la CGT con sus seguidores –el duhaldista Gerónimo “Momo” Venegas, de los peones rurales, el judicial Julio Piumato, el canillita Omar Plaini y el municipal Amadeo Genta, entre muchos otros– y anunciaba la adhesión de gremios al paro de los camioneros.

“Ningún gremio lanza una medida como ésta cuando está en medio de una negociación. Y menos para conseguir una cifra normal que tranquilamente podría haberse acordado en el marco de la paritaria”, insistió el secretario general de los estatales y agregó que “podrá haber asignaturas pendientes, pero no se puede generar semejante zozobra en la población. Tiene un trasfondo político muy grave”. Mientras Moyano convocaba “a todos los que se vean afectados por el mínimo no imponible y por las asignaciones familiares” desde los sectores enfrentados a su conducción descartaron asistir al llamado. “Por más que Moyano movilice va a ir a la Plaza con el sello vacío”, destacó un dirigente augurando una primera Plaza con la CGT “claramente fracturada”.

 

 

 

 

 

 

Fuente: DERF