El ministro de Economía provincial, Angel Sciara, prevé un escenario más complejo para la segunda mitad del año, tanto para la actividad económica como para las cuentas públicas.

 

El ministro de Economía santesino, Angel Sciara, aseguró que el gobierno provincial pagará los sueldos en “tiempo y forma” aunque la reforma tributaria continúe trabada en la Legislatura, y prevea que el escenario para la actividad económica sea más complejo para el segundo semestre. También para las cuentas públicas de los distintos niveles de Estado. Por lo que tampoco será gratis. Los costos son ajustes en el gasto, desaceleración del ritmo de las obras públicas y diferimiento en el pago a proveedores y contratistas, a los cuales se les presentarán propuestas con cheques de pago diferido en los próximas días, explicó el funcionario a LaCapital después de su disertación en las jornadas de gestión y economía, organizadas por la Federación Gremial y la Facultad de Ciencias Económicas de la UNR.

—¿La demora en la aprobación de la reforma puede generar algunos inconvenientes que no estaban previstos?

—Inconvenientes no previstos: no. La no reforma es un escenario que analizamos y que tenemos en nuestro esquema de trabajo. No hay ninguna duda que los escenarios son distintos para todos con o sin reforma. Por eso hemos sido muy precavidos buscando mantener al Estado funcionando en una situación sin reforma o con reforma demorada. Una cosa era si se aprobaba en marzo otra es la reforma en julio, que podría operar recién en agosto.

—¿Pero sin reforma tributaria se complica la gestión del Estado?

—Sin reforma vamos a seguir administrando sin complicaciones la situación actual, con reforma mejoramos la administración de la situación actual.Lo que no hay complicación en Santa Fe es cumplir con el compromiso prioritario de pagar los sueldos en tiempo y forma, sin desequilibrios que obliguen a tomar decisiones no pensadas, no deseadas, como pueden ocurrir en otras provincias.

—¿La provincia pagará sin demoras el aguinaldo?

—Estimamos pagar el aguinaldo a fines de junio.

—Parte del análisis de su cartera era esperar a la recaudación de mayo para proyectar cómo podría ser el escenario para las cuentas públicas y de la actividad económica en el segundo semestre. ¿Conocidas las cifras qué evaluaciones y conclusiones sacan?

—Las cifras de mayo estuvieron dentro de lo presupuestado. Anhelábamos tener un salto más importante del que realmente tuvimos. Esperábamos superar lo presupuestado. No se dio. Incluso registró una caída de la recaudación nacional respecto de lo presupuestado y una subida de los recursos propios, lo que nos permitió mantenernos en el nivel de presupuesto. Si aparece la reforma evidentemente tendremos una mejor posibilidad de convertir el presupuesto en uno aumentado. Y esto le da más fluidez a la cadena de pago, mejora las posibildades de todo orden en materia financiera. Pero insisto nosotros intentamos mantener el Estado funcionando, que es condición sine qua non de la razón de ser de un gobierno, garantizando el pago de los salarios de los trabajadores en tiempo y forma de todos los trabajadores.

Respecto a la economía en general, el escenario del segundo semestre es que no viene bien, va a ser complicado el ritmo de crecimiento de la actividad económica. Esperemos seguir manteniendo un crecmiento de entre el 2 y 3 por ciento. Algunos estiman que podrá ser menor que eso. Esto evidentemente nos complica mucho porque básicamente los tributos están directamente relacionados con el nivel de actividad económica. Por eso, nuestra intención es trabajar con la recaudación propia. También continuar haciendo un enorme esfuerzo en materia de gasto, y esto creo que también se notarán en los resultados del semestre.

—Las cifras de las cuentas públicas publicadas hasta el mes de abril dan cuenta de una caída del déficit del primer cuatrimestre respecto de igual período del año pasado, que es aún mayor se tiene en cuenta la inflación.

—No quiero adelantar mucho porque todavía no tengo las cifras ajustadas y definitivas, pero en los primeros cinco meses del año estaríamos logrando mantener el déficit de los primeros cuatro meses y esto tiene mucho que ver con una disminución en el crecimiento del gasto, que es notable y responde a la comprensión de todos los ministros de que estamos en situaciones complicadas de manejo financiero, pero la compresión es que tenemos que trabajar con el gasto que podemos estar financiando y lo estamos haciendo y el Estado sigue funcionando y es nuestro objetivo primordial.

Fuente: La Capital