Los vecinos de calle Santa Fe al norte ya no pueden más. Ayer una gota rebalsó el vaso. Es que por esa vía de comunicación ya no pueden acceder a las varias (seis o siete) viviendas que están cercanas al ingreso al basural.

Ya no por la basura o las quemas que se dan en el vertedero sino por la presencia de residuos en la misma calle. “No se puede vivir y pedimos que alguien haga algo, vienen los propios camiones recolectores y arrojaron, al menos, tres o cuatro veces acá. Encima, la gente quema y el olor es insalubre. No se puede respirar” dicen a coro.

La situación es insostenible a pesar de los ingentes esfuerzos que se hicieron por mejorar la situación, los proyectos han sido desbordados por la realidad cotidiana.

Para progresar en la labor mencionada, el gobierno santafesino anunció el año pasado que destinaría $ 3.500.000 para que una de las localidades que integran el referido consorcio, Coronda, comience a trabajar en estas materias.