En la mañana de ayer  se originó una gran polémica al conocerse de cómo pasan los días algunos delincuentes alojados en el penal de Coronda. Una foto publicada por Aire de Santa Fe y un informe de Sin Mordaza da cuenta que dos importantes delincuentes, acusados por asesinatos, como son Quique Leiva y el “Gusano” Vera, tienen el privilegio de contar con una pileta en el pabellón.

Al respecto, en diálogo con la radio santafesina, el secretario de Asuntos Penitenciarios de la provincia, Pablo Cococcioni dio algunas explicaciones al respecto.

En primer lugar, el funcionario admitió “esto se autoriza en cada caso particular y contó con nuestro respaldo más allá de las contras que pueda despertar el caso”.

Asimismo, destacó que “a la cárcel, además de ir los presos, van sus niños y sus familiares a hacer visitas. Uno tiene que pensar en esas familias. No tienen por qué pagar lo que hicieron los padres”.

En el mismo sentido, el secretario de Asuntos Penitenciarios reconoció que “cuando se analiza las diversas cuestiones desde las óptica de las víctimas, la impresión sobre estas medidas es de desagrado”.

De todos modos, advirtió que “no dejamos de tener la misión de hacer el mayor esfuerzo para que esa persona pueda reintegrarse a la sociedad. Es lo que dice la ley”.

“Una cosa es el delincuente y otra cosa es su familia”, resaltó.

De todos modos, Cococcioni asumió que “algunos efectos de mi función sea quedar mal ante la sociedad” aunque aseguró que “una cosa es reconoce el dolor de la víctima, y otra cosa es guiar las acciones teniendo en cuenta el dolor de la víctima”.