Menuda sorpresa se llevó el personal del Servicio Penitenciario y la ciudad cuando en la mañana de ayer domingo un interno se subió a un pararrayos de la Unidad 1 para efectuar una protesta.

Es que el reo, de apellido Leiva, emprendió esa medida para peticionar por el ingreso de una familiar a la que debía abordar para entregarle dinero para sus hijo.

Ante semejante actitud, desde el Servicio Penitenciario, luego de arduas negociaciones, accedieron y la ex mujer del interno pudo acceder al penal con extremas medidas de seguridad.