Luego de 15 años se cayó un beneficio para los consumidores: la devolución de 5% de IVA para las compras con tarjeta de débito. La norma venció el pasado 31 de diciembre luego de ser prorrogada en abril y ahora el Gobierno decidió no extenderla.

“El concepto es que la devolución es algo que quedó antiguo. El mundo se movió hacia un formato de pagos electrónicos. No tiene sentido mantener un privilegio para tarjetas de débito”, afirmó una fuente oficial a ámbito.com.

Lo curioso es que la devolución del IVA está prevista en el Presupuesto para este año según lo que propuso el Gobierno y avaló el Congreso. Según la fuente, una de las razones por las que se discontinuó el beneficio es por su alto costo fiscal. En 2015 fue de $ 4.535 millones, en 2016 de $ 6.077 millones y para 2017 era de $ 7.500 millones.

Esta podría ser considerada la primera medida del flamante ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien a partir de hoy comenzó a ejercer el cargo que dejó el último viernes Alfonso Prat Gay.

En abril de 2016 el Gobierno firmó la prórroga para que la devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 5% para las compras con tarjeta de débito se siguiera percibiendo hasta fin de año. Pero al no haber una nueva extensión hoy se cayó.

La norma regía desde 2001 cuando se implementó con el fin de masificar la bancarización. Incluía también una devolución de 3% para compras con tarjeta de crédito, que luego se dio de baja. Tenía como tope compras de hasta $ 1.000, monto que nunca se actualizó. En la última prórroga se incluyó la devolución parcial para compras de combustible.

La devolución de IVA se tomó como una medida “transitoria”, por lo cual debía ser prorrogada todos los años. Regía para bienes muebles o contratación de servicios de consumidores finales. En la actualidad, según datos del Banco Central, hay 39.759.678 de tarjetas de débito en el sistema.

Justamente, la medida se contrapone con uno de los pilares fundamentales que fomenta el BCRA, relacionado con la bancarización de la economía. De hecho, en el documento “Objetivos y planes respecto del desarrollo de la política monetaria, financiera, crediticia y cambiaria para el año 2017”, concido el viernes pasado, la autoridad afirma que “el tercer pilar fundamental” de su gestión “consiste en fomentar decididamente la bancarización, con el fin de facilitar la función del dinero electrónico como medio de pago. En este sentido, el BCRA adopta como agenda prioritaria la tendencia mundial a los medios de pago electrónicos”.