Un mes atrás, José Balquinta, encargado del Parador del “Carancho Triste” se había comunicado con nuestro medio para expresar su preocupación ante los hechos de inseguridad que podrían sufrir las instalaciones del parador, comenzando la temporada baja.
Sin embargo, no recibió la respuesta de ningún organismo.

Balquinta tenía pensado colocar una valla para poder cuidar la estructura del parador de los delincuentes, pero los mal vivientes se le adelantaron y el domingo por la tarde ingresaron al lugar para robar y destruir.

“No me hicieron mal a mí solo, sino a todo Coronda, porque esto es de todos. El daño económico es importante pero el daño de infraestructura es mayor: Rompieron la cadena de la mochila de los baños y diferentes accesorios del lugar, el único motivo fue por hacer daño, perjudicarme a mí y a la gente del lugar” manifestó Balquinta.

José había advertido en una comunicación con nuestro medio, que al terminar la temporada, la estructura del parador queda descuidada y es blanco de vándalos, que pintan u orinan las paredes, rompen puertas o roban: “Ya habían faltado cosas, como cables o algunas herramientas chicas, cosas que los cacos se podían llevar”.

“Los recursos económicos no nos permitieron poner a un sereno que cuide las instalaciones, y lamentablemente me encontré con un daño muy grande, habíamos mucho esfuerzo en ponerlo en condiciones para que la gente pueda disfrutar del lugar, y que vengan delincuentes a hacer esto nos pone mal”.

Con este fuerte revés y analizando el balance que le dejó la temporada 2017/2017, Balquinta expresó que “tengo más ganas de irme que de quedarme. Con lo que pasó, estoy pensando en migrar”.