E.E.U.U.: Ataque caníbal

 

La policía de Miami trata de esclarecer uno de los crímenes más espeluznantes cometidos en esa ciudad estadounidense, donde un hombre desnudo se comió a mordiscos el rostro de otro individuo vivo , igualmente desnudo, en una vía pública y a plena luz del día.

Un policía ordenó al caníbal que se detuviese y al no obedecerle lo abatió a tiros, pero los detalles de este caso de antropofagia, que sacudió a la ciudad, siguen siendo un misterio. El agresor se había comido la nariz y los globos oculares de su víctima, quien se encuentra hospitalizada en estado crítico.

 

Se llama Ruby Eugene y tiene 31 años. Tenía un prontuario que incluía agresiones y tráfico y consumo de estupefacientes. Encontraron en su cuerpo restos de una nueva droga. Desde muy chico le iniciaron causas judiciales por distintos delitos que protagonizó.

A los 16 lo arrestaron por golpear a otra persona y, desde ese momento, fue atrapado muchas veces por venta de droga. Sin embargo, por ninguno de estos casos fue condenado. Su vida pareció ordenarse hace siete años, cuando se casó con Janney Ductant.

Pero sólo fue un paréntesis, ya que dos años después el caos lo invadió nuevamente luego de divorciarse. Desde ese momento, las autoridades suponen que Eugene estuvo viviendo a la intemperie, debajo de los puentes y en las plazas. Así lo encontró la mujer que llamó a la Policía el sábado pasado, al verlo completamente desnudo, comiéndole la cara a un indigente que estaba tirado en el suelo, inconsciente.

Los pómulos, la nariz y uno de los ojos son algunas de las partes que ingirió. Su estado de enajenación era tal que, aún luego de que el oficial le disparara en la pierna, apenas atinó a darse vuelta, mirarlo, emitir un gruñido animal y seguir comiendo. Entonces, al policía no le quedó más remedio que tirar a matar. La víctima permanece en estado crítico en un hospital de Miami y su identidad se desconoce.

Por su parte, el oficial necesitó tratamiento psiquiátrico por el impacto que le causó la escena que tuvo que presenciar. La autopsia que le realizaron al agresor reveló que tenía en su organismo altas dosis de sales de baño. El nombre real de este estupefaciente es Ivory wave (ola púrpura o Costa de Marfil en castellano).

Su popularidad va en crecimiento en Europa y en los Estados Unidos, donde está reemplazando a la mefedrona, ya que produce efectos similares: aceleración del ritmo cardíaco, dolor de pecho, ansiedad, alucinaciones y contracciones faciales involuntarias.

Se puede aspirar o consumir por vía oral, y si bien sus efectos secundarios no están estudiados, todo indica que puede producir brotes de psicosis paranoica.

 

 

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