¿QUÉ CANTIDAD DE AGUA CONSUMEN LOS ARGENTINOS?

El Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI) y TNS Gallup  el primer estudio sobre Patrón de ingesta de agua y bebidas en población infantil y adulta.
El mismo se realizó sobre una muestra probabilística de 800 sujetos a través de un registro individual de la ingesta de agua, bebidas e infusiones durante 7 días. Algunos de los resultados del trabajo indican por ejemplo que el 46% de los «actos de consumo» se destinan a consumir líquidos (el estudio no contempló leche, sopas ni bebidas alcohólicas), totalizando en promedio 2,05 lts.
La jarra promedio de los argentinos está compuesta por un 50% de bebidas con sabor e infusiones azucaradas, 29% de bebidas con sabor e infusiones sin azúcar, y apenas un 21% de agua pura.
Como consecuencia, un hallazgo interesante del estudio de CESNI fue el cálculo del aporte «oculto» de calorías en la categoría: entre el 9% y el 15,8% de las calorías diarias es aportado por azúcares contenidos en bebidas.
Si se considera que la OMS recomienda que no más del 10% de la energía provenga de azúcares simples y si se tiene en cuenta que no solo las bebidas aportan este tipo de azúcares, parece claro que es necesario considerar estrategias para moderar este exceso.
El estudio de CESNI plantea en definitiva que no se trata de ‘cantidad’ de líquidos que se ingiere, sino de ‘calidad’.
Los adolescentes son quienes más invierten esa ecuación: dos tercios de su ingesta de líquidos provienen de bebidas azucaradas. Mientras que los adultos son quienes consumen más proporción de bebidas sin azúcar (un tercio del consumo total de líquidos).

Con excepción de los adolescentes, la proporción de agua pura es muy cercana al 20% en todos los grupos (desde preescolares hasta adultos mayores), aunque con tendencia al aumento en personas de mayor nivel educativo.
Otra de las particularidades de los argentinos es el consumo de infusiones (más de dos tercios de la ingesta de líquidos), especialmente mate y en gran medida (la mitad) endulzada con azúcar.
La ingesta de líquidos se concentra mayormente en las comidas (70%); en las que, una vez más, las bebidas azucaradas son mayoría (51%).
Estos hallazgos parecen indicar que el consejo y la educación acerca del buen beber en la infancia y adolescencia, es una inversión en salud a futuro. Recomendar moderación en las infusiones. Sugerir su consumo «sin azúcar» es clave a fin de no incorporar calorías en exceso.

Fuente: Nutrinfo.com

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