Investigan corrupción policial por el manejo de adicionales en la URI

Los jefes de la Brigada de Orden Urbano y la Agrupación Cuerpos de la Unidad Regional Uno fueron arrestados ayer por personal de Asuntos Internos, como consecuencia de una causa en la que investigan desde irregularidades administrativas, hasta un concurso de delitos que configuran un verdadero caso de corrupción institucional.

Dos allanamientos se realizaron en un departamento ubicado en zona de la avenida Artistóbulo del Valle, y en la terminal de colectivos donde funciona la Brigada de Orden Urbano. Durante el procedimiento fueron privados de la libertad otros tres agentes de rango inferior, dos de ellos choferes de la repartición.

“Como consecuencia del procedimiento, inmediatamente se dictó el pase a disponibilidad” de los uniformados, informaron desde el Ministerio de Seguridad.

Decisión política

El operativo iniciado el miércoles por la mañana, “está vinculado a una investigación que procura determinar la existencia de irregularidades en torno a la administración de Servicio de Policía Adicional (SPA) y Horas de Servicio Policial Extraordinario (Hospe), a cargo del BOU del departamento La Capital”, indica el parte de prensa oficial.

A su vez, el secretario de Control de Seguridad, Matías Drivet, destacó que el procedimiento de este miércoles “es una consecuencia de cambios que se le había sugerido desde la conducción política del Ministerio de Seguridad al jefe de la URI”, Omar Odriozola.

Dichos cambios “tenían que ver con abordar la problemática del BOU” ya que existía gran “preocupación por el desempeño operativo de esa brigada”, precisó el funcionario.

Asimismo, desde el ministerio rescataron “la valentía de dos efectivos de denunciar” lo que a primera vista se muestra como un hecho de corrupción flagrante. Al menos otros dos policías se sumaron a las acusaciones.

Asociación ilícita

La labor de la Dirección de Asuntos Internos del centro-norte provincial contó con el respaldo del juez de Instrucción Segunda, Nicolás Falkenberg y la Fiscal N° 3, Mariela Jiménez.

A propósito de la atribución delictiva que podría hacerle el juez “la imputación concreta y la cantidad de hechos va a depender de las resultas de la investigación”, indicaron fuentes del caso. Sin embargo, hasta el momento todo indicaría que se trata de una “presunta asociación ilícita”.

La brigada en cuestión, dedicada a prestar servicios especiales y adicionales, comenzó a ser controlada de cerca con la llegada del comisario Odriozola a La Capital. Según se cree quienes revistaban en dicha dependencia no hacían tareas normales de servicio a pesar de cobrar normalmente su sueldo. En cambio, eran destinados a servicios especiales que debían rendir ante su jefe.

Billetes marcados

En menos de dos meses la repartición pasó de tener unos 500 efectivos a contar con alrededor de 200 en la actualidad. Esta decisión no sólo permitió reforzaron otras reparticiones con más personal, sino que además dejó al descubierto una operatoria desmesurada en cuanto al manejo de dinero para adicionales.

Muestra de ellos es el secuestro de una importante suma de dinero en efectivo de las oficinas del BOU, entre los que se encontraron billetes marcados, que forman parte de las diferentes entregas controladas.

A los cuatro policías arrestados ayer por la mañana, el juez Falkenberg sumó un quinto en horas de la noche. Se trata del jefe de la Agrupación Cuerpos, y es por su presunta responsabilidad en los controles de la Brigada.

 

 

Matías Drivet, secretario de Control de Seguridad

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