El maratonista corondino compitió en la ultra maratón de 50km en Villa Yacanto, en el Valle de Calamuchita, Córdoba.

“La competencia fue muy exigente. Entrené mucho para esto pero la montaña impone un respeto, todos los que corrieron en una competencia así te lo dicen” explicó Daniel.

La maratón comenzó en horas de la noche con temperaturas bajo cero, y a medida que corrieron las horas, la sensación térmica fue aumentando.

Además del entrenamiento propiamente dicho, la logística cumplió un papel fundamental: “Uno sabe que puede cumplir el objetivo en base al entrenamiento, pero en alimentación, para correr 3 horas y media, tuve que usar 4 geles cada 45 minutos que me da las calorías que necesito, más la mochila de hidratación, que repone sales minerales”.

También, el maratonista se acercó a puestos que estaban estratégicamente ubicados para brindar alimentos como bananas, manzanas o incluso, sopa, debido a las bajas temperaturas.

En este tipo de competencias, ultra trail, donde el reloj no cumple el rol fundamental, los corredores son compinches: “Cuando uno está cansado y los músculos empiezan a flaquear, generalmente busco a un corredor para ir alentándonos el uno al otro”.

Es la primera vez que Daniel Ávila corre en una ultra trail, que son competencias de 42 kilómetros, sobre la montaña.