TESTIMONIO SOBRE UN GRAVE HECHO DELICTIVO EN LA CIUDAD

Una mujer que trabajaba en tareas de limpieza, en una casa de zona norte, fue invadida por 4 masculinos que, encapuchados y armados, la maniataron, le revolvieron la casa y se dieron a la fuga.

Alejandra se encontraba limpiando la casa de su empleador, a las 10:30hs del jueves 20 de septiembre, cuando fue increpada:
“Cuando voy a la casa donde limpio, ingreso con las llaves que me da el dueño, abro el quincho, abro la puerta principal y es ahí cuando me sorprenden 2 masculinos. Me dicen que abra la puerta, me meten, y cuando ingresan aparecen 2 masculinos más que estaban encapuchados. Los 2 primeros a cara descubierta” explicó la mujer a FM Sensación.

Algunos detalles no fueron expuestos en la nota, como el objeto que los delincuentes manifestaban estar buscando, para no entorpecer la investigación policial.

“Me taparon la cara, uno me tiene de los brazos y el cuello de atrás. El otro me pedía que le entregara algo, lo cual no tengo conocimiento. Ingresan, me llevan a la habitación y me piden que les entregue “lo que estaban buscando”. Les digo que no sé de lo que me hablan” relató Alejandra.

Los delincuentes revolvieron la casa mientras mantenían maniatada a la mujer. Le taparon la cabeza con una campera, le pusieron una media en la boca, y ataron sus brazos por detrás.
“Me ataron, revolvían, me ponen una mordaza, los otros andaban por la casa. Vuelve el que entro a cara descubierta, me agarra del pelo, me lleva a la habitación, me pega una cachetada y me dice que les diga donde estaba “lo que buscaban”. Como veían que no encontraban nada, se alteraban y discutían entre ellos”.

Al no encontrar lo que buscaban, Alejandra les ofreció sus pertenencias:
“Yo tenía un dinero en el bolso que era para tramite personal, que no era para mí tampoco. Les dije que tenía plata, para que no se pusieran nerviosos. No los conformó porque eran $2500, para mí era un montón pero para ellos nada. También se llevaron mi celular”.

En un angustiante momento, Alejandra sufrió el acoso de uno de los delincuentes:
“Otro intentó sacarme la ropa, la parte del corpiño. El otro chico trataba de calmarlo, diciéndole que yo no sabía nada. Me sacaron fotos. Antes de irse revisaron fotos de mis hijas. En ese momento tenía el arma apuntando a mi cabeza. Me pidieron contactos de familiares directos. Me dejaron el celular y me dijeron que espere ahí media hora. Antes de irse me dijeron que iban a volver a buscar lo que “venían a buscar”.

Los delincuentes se dieron a la fuga y no se llevaron ningún objeto de valor:
“No tocaron nada, no rompieron nada. Revolvieron todo y no se llevaron nada de valor. Faltaban cosas pero menores”.

El llavero de Alejandra, se encontró luego en una zona cercana a Desvío Arijón, pero por el momento, no hay precisiones acerca de la identidad de los delincuentes.

La investigación sigue su curso.

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