SANTA FE REGISTRÓ MÁS DE 400 PICADURAS DE ALACRANES EN LO QUE VA DEL AÑO

Con las altas temperaturas de estos días, se registran cada vez más casos de apariciones y picaduras de alacranes. La provincia de Santa Fe tuvo, este año, 405 casos de alacranismo. Desde el Ministerio de Salud se llevó tranquilidad a la población por cuanto «no hay faltante de suero antialacrán en la provincia; de hecho este miércoles llegaron 60 dosis más desde el Malbrán».

En la Argentina se registran por año entre 7000 y 8000 picaduras de alacranes, según datos del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, y se estima que el 10% de los casos requiere el uso del suero antialacrán. Por lo tanto, la problemática no es nueva para la zona aunque siempre genera preocupación por sus consecuencias.

Es que el peligro de las picaduras proviene del veneno que dejan cuando una persona toma contacto accidentalmente con uno de ellos.

El ataque de estos arácnidos puede causar lesiones graves en los adultos, pero su veneno puede resultar mortal para los niños si no son atendidos a tiempo con el suero correspondiente. Y ese es todo un tema porque el aumento de casos podría dejar provocar un faltante de suero antiescorpiónico existente en hospitales públicos de esta provincia, para neutralizar la toxina.

Si bien alacranes siempre hubo, los investigadores creen que evolucionó la toxina de su veneno y se tornó más potente. Una investigación en curso permitirá comprobarlo.

Según datos estadísticos, de las hasta 8000 picaduras de alacranes por año que registra la Argentina, solo el 10 % requieren de la utilización del antiveneno. Los informes oficiales señalan además que alrededor del 60% de los casos de picadura de alacrán se produce cuando los chicos van a dormir o se calzan.

La advertencia tiene sentido: el alacrán tiene la capacidad para caminar largas distancias con el objetivo de alimentarse y reproducirse y la comida la buscan de noche en lugares húmedos y oscuros, razón por la cual, para evitar este tipo de cuadros, lo primero es la prevención.

Entre las recomendaciones, se sugiere utilizar rejillas sanitarias o con protección adecuada (tela metálica, tapones) en desagües de ambientes y sanitarios y tomar precauciones al momento de colocarse los zapatos.

Otras acciones para evitar picaduras son alejar las camas de las paredes, sacudir la ropa de cama antes de acostarse o acostar a los niños evitando que la ropa de cama toque el piso, evitar caminar descalzo en zonas donde se conozca la presencia de alacranes y combatir insectos (cucarachas, grillos) que sirven de alimento a los escorpiones.

En tanto, es importante evaluar los síntomas que resultan de las picaduras. Por ejemplo, entre los 30 minutos y la hora es cuando empiezan a producirse esos síntomas, como el aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, aumento de la salivación, puede aparecer excitación psicomotriz o depresión del sensorio, sudoración, hipertensión y vómitos. Es decir, son muchos los síntomas como para darse cuenta de la existencia de un cuadro grave. Normalmente, en más del 90% no produce consecuencias más que el dolor local, y la sensación de comezón intensa. El caso de alacranismo grave tiene que ser tratado con sueros pero esos casos no son muy comunes y generalmente se producen en los menores de 5 años y en los adultos mayores.

Los especialistas consultados por este diario descartaron que la fumigación sea útil para controlar los alacranes, ya que estos cuentan con unos agujeros a través de los cuales respiran y también son su vía nerviosa. Cuando detectan el tóxico cierran estas vías para no respirar, pero en caso de entrar en contacto con el veneno, pueden ponerse agresivos y atacar.

Para los alacranes no hay productos específicos, pero sí sirve fumigar contra las cucarachas, porque es su principal fuente de alimentación.

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