SE CUMPLEN 45 AÑOS DEL TERRIBLE TERREMOTO DE CAUCETE, EN SAN JUAN

El 23 de noviembre de 1977, hace exactamente 45 años, un terremoto despertó a San Juan y dejó a Caucete y sus zonas aledañas en un panorama de muerte, derrumbes, grietas y pobreza. El departamento sanjuanino quedó cubierto de adobes y desolación y justamente eso es lo que se observa  las imágenes que todavía siguen en la memoria de los sanjuaninos.

El epicentro se ubicó a 115 km al noreste de Mendoza en la localidad de Caucete, San Juan. La magnitud del movimiento fue de grado 7.4 Richter, con una profundidad de 13,2 km.

Este terremoto causó 65 víctimas fatales, aunque las autoridades locales contabilizaron alrededor de 125 víctimas. La destrucción mayor se produjo en un 85 por ciento de los edificios

El terremoto destruyó casas y edificios en toda la región, con énfasis en la ciudad de Caucete. Los mayores daños se produjeron en las construcciones de adobe. Al igual que en los sismos anteriores, se produjeron fenómenos de licuefacción de suelo, al este del valle del Tulum y valle del río Bermejo. Se originaron cráteres y volcanes de arena, derrames laterales y violentas salidas de agua con hasta tres metros de altura. La red vial fue enormemente afectada, al igual que la red de riego y drenaje y la infraestructura ferroviaria. Por la licuefacción se produjeron numerosos daños en las líneas de transmisión de energía, redes de distribución de agua potable, perforaciones para riego. También hubo daños en numerosas obras civiles aún no inauguradas, como barrios y escuelas.

El terremoto de 1977 se asocia al sistema de fallamiento Ampacama-Niquizanga, durante el cual se produjo ruptura superficial y un desplazamiento vertical promedio de 30 cm, según un relevamiento geodésico efectuado en 1982. También ocasionó daños al norte del Área Metropolitana del Gran Mendoza. En edificios altos, a más de 1000 km de distancia, se sintieron sus efectos apreciablemente.

El Grupo 1 de Comunicaciones Escuela de la Fuerza Aérea Argentina fue la unidad responsable de restablecer las comunicaciones mientras permaneció el estado de emergencia en la región.

Las cifras

A pesar de que en los días posteriores al sismo de 1977 con epicentro en Caucete se conocía pocos datos concretos en torno a las consecuencias que generó, con el paso del tiempo las cifras de la tragedia comenzaron a salir a la luz.

A continuación, 10 cifras que cuantifican el horror del terremoto:

  • 20 segundos pasaron desde que las personas comenzaron a percibir el movimiento hasta la fase destructiva del sismo. Eso permitió que muchos de los habitantes lograran ponerse a salvo.
  • 340 réplicas con intensidad igual o superior al grado II de la escala de Mercalli Modificada se produjeron entre el 23 de noviembre y el 14 de diciembre de 1977. Sólo en el día del terremoto hubo 142 temblores de distinta intensidad.
  • 16 fueron los niños que murieron como consecuencia del sismo, además de 49 adultos, según las cifras oficiales. Además se registró alrededor de 300 heridos.
  • 70 médicos trabajaron en la zona del desastre. Tanto los fallecidos como las personas heridas fueron trasladados al municipio, donde se armó el hospital de campaña, debido a que el edificio del hospital Dr. César Aguilar quedó completamente destruido.
  • 142 millones de dólares dejó en pérdidas el terremoto en materia de estructura social: edificios públicos, viviendas y redes de agua potable se vieron gravemente afectados. Mientras que, hubo una gran inversión a nivel de asistencia social.
  • 4 escuelas se derrumbaron por completo. Mientras que, 10 sufrieron daños considerables y las otras 5 escuelas que había en el departamento no se podían usar. Como consecuencia se dio por terminado el ciclo lectivo.
  • 44 millones de dólares dejó el terremoto en pérdidas vinculadas en estructura productiva: vías de comunicación, redes de riego, drenaje y energía eléctrica, cultivos establecimientos industriales, mineros y comerciales y producción agrícola sufrieron roturas.
  • 50 de las 80 bodegas que había en la zona de Caucete, 25 de Mayo, San Martín y Angaco quedaron inutilizadas. También las plantaciones de vides se vieron dañas, debido a que el sismo desniveló los terrenos lo que impidió que pudieran ser regados de modo conveniente por varios años.
  • 150 centímetros de profundidad tuvieron las grietas más grandes que se abrieron en el suelo.
  • 70 centímetros tenían algunos de los escalones que se produjeron como consecuencia de los desplazamientos verticales.

También te podría gustar...